Dhameliz Díaz
ddiaz@el-carabobeno.com
¡Cinco años ya! La señal se apagó. “Es muy doloroso el recuerdo. Pensar en ese día me entristece. Todo el esfuerzo perdido, el trabajo realizado… Es un infinito dolor. Ese 16 de julio cuando salimos al aire con RCTV Internacional sentí una gran esperanza. ¡Trabajamos durísimo! hasta que el Gobierno también la destruyó”.
Marcel Granier, presidente de las Empresas 1BC estaba al mando. ¿Si pudiera retroceder el tiempo cambiaría el método de lucha que desplegó a través de RCTV, para defender la democracia?… Respira… La pausa necesaria. “No… no creo que cambiaría nada. El Gobierno tenía tomada su decisión”.
Otro compás, reflexiona. “La mejor demostración que fue el camino acertado, es el recuerdo que la gente tiene de RCTV y la insurgencia del movimiento estudiantil, en la escena política, el cual no hubiese descollado si nuestra posición hubiese sido negociar o vender. Entregarnos. Ahí estaríamos funcionando ¿A qué precio para el público que nos veía y confiaba en nosotros? ¿Cuánto era el valor monetario para vender después, como el Gobierno quería? No hay cantidad de dinero que compense la conciencia, la dignidad y el respeto”.
Por estos días levantó su bajo perfil. Era necesario. Es de importancia capital recordar la salida del aire de un canal emblemático para los venezolanos. Cierto dejo de tristeza se zafaba de sus ojos, aún la cálida sonrisa. “Lo que Hugo Chávez destruyó con esa decisión ilegal, no tiene precio. El número de empleos, la cantidad de carreras que truncó, las oportunidades que destrozó… Eso…”.
¿Si no hay cambio en la jefatura del Ejecutivo Nacional, estarían enterradas todas las esperanzas de recuperar la señal?
- Las esperanzas, tú sabes, son las últimas que se pierden. Venezuela seguirá luchando por recuperar su democracia y libertad. Es el destino de toda dictadura: terminar.
Emociones encontradas. ¿Carga con la culpa del cierre de RCTV?
- En el momento, planteé irme, renunciar. Pero todo el mundo pensó que mejor me quedaba.
Asegura que ha empeorado la imagen del Presidente, quien sin duda pagó un precio político por su decisión, pero ¿Acaso lo ha debilitado en su estrategia de mantenerse en el poder?
- A los dictadores nunca les importan las consecuencias de sus actos si se mantienen en el poder. Él lo ha logrado, pero ha pagado un precio muy alto: su imagen nacional e internacional, su salud, sus posibilidades de reelegirse. Hoy Venezuela está mucho peor que hace 13 años cuando llegó a la Presidencia. Más dependiente de la importación de alimentos, la industria petrolera golpeadísima. Si a Hugo Chávez le tocara soportar precios del petróleo como en el gobierno de Rafael Caldera, no aguantaría ni una semana.
De toda esta historia ¿Qué evaluación tiene? Aunque usted ha criticado la censura y la autocensura, hay voces críticas en los medios de comunicación privados, así como elección tras elección ha legitimado la permanencia del Presidente Chávez en el poder. Todo se ha mantenido exactamente igual…
- Omar Kadaffi se mantuvo más de 40 años en el poder, con una base política menos fuerte que la de Chávez. Mugabbi lleva 30 años. La dinastía coreana, más de 40 años. De manera que cuando las dictaduras tienen apoyo militar y dinero, permanecen durante mucho tiempo, pero a la larga, se impondrá la democracia.
Pero pareciera que estamos en una democracia
- No -interrumpe- no estamos en una democracia.
De cara a la sociedad, a ese país dividido en dos ¿Considera que tiene la misma percepción suya?
- Yo veo que no hay libertad de expresión. Que se desarrolla una represión contra los medios y los periodistas. Que hay noticias que no se pueden cubrir. Lo acabamos de observar durante los sucesos en el retén de La Planta cuando se obstaculizó la información. Tenemos un país muy deteriorado y los venezolanos lo viven, solo que no han encontrado formas de luchar en contra.
El país esta mareado
¿Por qué los venezolanos no han encontrado formas de luchar contra el modelo político imperante? ¿Será porque estamos inmersos en una guerra de IV generación?
- Mira, de esas cosas militares no sé mucho. Lo que veo es que en Venezuela, así como en otros países, se ha registrado una crisis muy grande del sistema político y reponerlo toma tiempo. Aquí vienen surgiendo nuevos partidos como Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo, el movimiento estudiantil que nos dan mucha esperanza, pero estos procesos no se hacen de la noche a la mañana. Nos tomó 150 años desarrollar una democracia en Venezuela después de la Independencia.
¿Pero ese liderazgo político está compenetrado con la sociedad para lograr la compresión del proceso que se vive en el país y lograr el cambio?
- Hay una parte del país que está mareado por la pobreza. Para poder resolver, tiene que trascurrir 4 ó 5 horas en una cola; luego recibir un salario que no le alcanza porque la inflación en Venezuela es una de las más altas del mundo. ¡Está aturdido! Esa turbación es fomentada por el Gobierno que mantiene una guerra psicológica -no sé si de IV o de qué generación- que mantiene pasmada a la gente, confundida. Fíjate que no hay escándalo que permanezca más de 48 horas. Han ocurrido cosas gravísimas como las acusaciones de estos ex magistrados del TSJ, las vinculaciones con el narcotráfico de los más altos personeros del Gobierno, ¡y no ocurre nada!, porque al día siguiente hay otras revelaciones. Sumado que a los venezolanos se les va el día tratando de resolver su situación económica, entonces, no hay tiempo ni manera de ejercer la ciudadanía. Por eso es tan importante un gobierno que le devuelva a la gente su dignidad, que le permita el acceso al trabajo productivo, a una educación útil.
Está más vigente que nunca, esa definición de la política como otra forma de hacer la guerra. ¿Más que una contienda política estarían los venezolanos adentrándose en una batalla electoral para aniquilar a los “enemigos”, no para derrotar al contendor?
- Veo una guerra implacable contra la democracia. Un Gobierno que pisotea todas las leyes, un Consejo Electoral, que no vela por la equidad en las elecciones y más bien contribuye a crear confusión porque no es transparente en sus funciones. Ninguna democracia aceptaría un proceso electoral de esta calaña, tan desequilibrado.
¿Entonces la población venezolana estaría entrampada entre participar en un proceso electoral desequilibrado que legitimaría al gobierno o… ?
- La lucha por la democracia y la libertad es complicada. Es de todos los días y toma mucho tiempo. Si vemos en el mundo, a principios del siglo XX, no habían ni 20 gobiernos que representaran la libertad; a principios del siglo XXI hay más de 100, de manera que sí hay un progreso, lento, que implica luchas. Los venezolanos quieren que la solución sea pacífica, y consideran -creo que con razón- que mediante las elecciones presidenciales del 7 de octubre, por el agotamiento del régimen que ya no da para más, se puede alcanzar una salida. Pero si no se resuelve este conflicto político pacíficamente, será violentamente, porque ningún país tolera esta situación indefinidamente. Los nazis pensaban que durarían mil años, pero perduraron 13. Mussolini pensó que era eterno y permaneció menos de 30 años. Los comunistas consideraban que conquistarían el mundo y subsistieron durante 70 años, el apartheid que viviría permanentemente. ¡La voluntad de libertad puede más! Que la aspiración de cualquier dictador de permanecer en el poder. La confusión que existe en Venezuela es la demostración de que hay un régimen que no es sustentable en el tiempo.
¿Pero esa confusión, acaso no ha trascendido más allá de las fronteras para identificar las prácticas políticas del Gobierno?
- Hay muchos factores que conspiran contra la confianza y la esperanza de los venezolanos. Pero hay verdades: Fidel Castro en un dictador. Hugo Chávez es un dictador. Son regímenes que no tienen posibilidad de perpetuarse en el tiempo porque el hombre busca irremisiblemente la libertad. En el caso cubano se les ha hecho especialmente difícil por mil y una circunstancias, pero los cubanos se librarán de los Castro.
¿El liderazgo político y los venezolanos han aprendido la lección?
- El país está consciente de lo que se hizo mal y a pesar de todo quiere volver a vivir pacíficamente, en democracia, que haya diálogo, pero no por eso deja de criticar la corrupción que hubo, el despilfarro, la ineficiencia, el deterioro de los partidos, el populismo.
Buscando la verdad ¿Dónde está?
Un hombre de los medios de comunicación social ¿cómo evalúa las bajas que está dejando la guerra mediática en la credibilidad?
- ¡Cada quien sabe en su fuero interno, si hoy 13 años después vive mejor, si se siente más seguro, si es más libre para seleccionar lo que quiere comprar en el mercado para comer o si tiene mejor calidad de vida. Tienes un Gobierno que utiliza a los medios de comunicación del Estado para la propaganda y como órganos de divulgación del PSUV. Sumado a la autocensura y la censura abierta, todo te enrarece el ambiente generando un clima de mucha confusión que viviremos durante un tiempo. Por eso es tan difícil afianzar nuevos liderazgos.
¿Dónde está la verdad? ¿Se puede evaluar sin cortapisas, sin prejuicios la gestión del gobierno revolucionario?
- ¡Claro que vemos donde está la verdad! ¿Quién no vive atemorizado por la inseguridad? ¿Cómo se compara tu calidad de vida hoy con la de hace cinco años? ¿Que tienes dificultades para expresar esa opinión porque tenemos un sistema electoral tramposo? es verdad. ¿Que enfrentamos a un Presidente que indudablemente tiene carisma y poder comunicacional? Es verdad. Pero igualito que Chávez engaña a los venezolanos, Hitler engañaba a los alemanes y Perón a los argentinos. En regímenes libres surgen líderes que luego se desvirtúan. Es lamentable que no entiendan la responsabilidad que adquieren al llegar al poder. Espero que sean trece no muchos más, que el régimen termine el 7 de octubre.
¿Cree posible vencer el miedo?
- El miedo y la desconfianza son los grandes enemigos. En la medida que estemos conscientes de la importancia de vencerlos y aniquilar la desesperanza, seremos capaces de derrotar a la dictadura. Si no, nos tomará más tiempo.