Voluntad Popular evidenció cifras de refugiados. (Foto José Félix Lara)
Unas 7 mil 900 familias permanecen viviendo en los refugios destinados a las personas que perdieron sus casas en la situación de emergencia por las lluvias del pasado diciembre de 2010, afirmó Ismael León, coordinador de Voluntad Popular en Caracas. Aseguró que las condiciones dentro de los centros de damnificados no son aptas para la convivencia de las personas.
León precisó que luego de 17 meses de haberse ocupado 170 hoteles de la capital con familias damnificadas, solo se han desalojado el 10 por ciento de estas sedes, las cuales además tampoco están acondicionadas para que vivan familias de varios integrantes en una sola habitación.
El dirigente político indicó que en el refugio Galerías en Macarao, fue asesinado un joven de 17 años, en el Ché Guevara en Antímano fue ultimado un muchacho de 16 años, en el Batallón Juan Uslar del Fuerte Tiuna, fue ultrajada una niña de 12 años y en el refugio de la torre El Chorro, en el centro de Caracas fue asesinada una niña y su prima, también menor de edad, lo que evidencia que no hay programas claros de control de acceso y seguridad para las sedes de resguardo.
León cuestionó la falta de vigilancia por parte de los organismos de seguridad competentes y la ausencia de instituciones como la Defensoría del Pueblo, representantes de la Ley Orgánica de Protección al Niño, Niña y Adolescente (Lopna), para resguardar los derechos humanos de quienes hacen vida en estos lugares de refugio.
El pasado 17 de enero de 2011, el presidente Chávez, a través de una Ley Habilitante aprobada por la Asamblea Nacional, para hacer frente a la contingencia aprobó la Ley de Refugios Dignos, la cual pretendía convertir los albergues para damnificados en instituciones del Estado social de derecho y de justicia, y no en un espacio de supervivencia.